13/12/2007

España, Portugal e Italia se unen para OCM del vino




Los ministros de Agricultura de España, Italia y Portugal se reunieron ayer en Galicia para coordinar sus políticas y posturas de cara a la reunión que se celebrará la próxima semana para abordar la OCM del Vino, la Organización Común de Mercado que regularizará el sector y que lleva años tratando de consensuarse, en medio de las batalla de los intereses nacionales, al contar la UE con los principales productores mundiales.

Elena Espinosa (España), Paolo de Castro (Italia) y Jaime Silva (Portugal) coincidieron en sus planteamientos, según la anfitriona. Para Espinosa la «futura reforma del sector vitivinícola es compleja y difícil, ya que todos los países y estados miembros contamos con producciones de características diferentes y con una riqueza particular, con lo que es imposible conseguir una solución a la medida de cada país miembro».

Con todo, Espinosa reconoció que a España, Italia y Portugal, que preside la comisión de la OCM del Vino, les une el objetivo de que «esta reforma nos lleve a ser los mayores productores del mundo. Tenemos, entre los tres, el 60% de la producción de vino dentro de la UE y de ahí que tengamos intereses comunes». La ministra de Agricultura española negó que se fuese a una postura de fuerza del arco mediterráneo, aunque precisó que «lo que queremos los tres es potenciar nuestras producciones de calidad, pero fomentando además otros nichos de mercado para otras elaboraciones».

Para Espinosa, la OCM del Vino supondrá avances como poder utilizar las referencias a las denominaciones de origen, antes sólo eran de país, contar con dinero para la promoción, se ha superado el tema del arranque tal y como estaba en un principio, además de contar con ayudas para el desarrollo rural y mejoras de la producción y modernización, así como la comercialización. Para Jaime Silva, la reforma no es un problema, «es una oportunidad para producir más y mejor, sobre todo en el caso de nuestros países que elaboramos los mejores vinos del mundo». Silva sí admitió que la destilación es un problema: «No queremos producir vino para destilar, sino buenos vinos, y espero que en este apartado haya un compromiso claro». El presidente de la comisión reconoció que era un problema el reparto de ayudas: «Ésta es la última gran reforma de la UE y ya no queda dinero para repartir».

Link: http://www.todovino.cl/index.php?option=content&task=view&id=2198


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