11/04/2006

Visión

Las predicciones de Parker sobre el futuro del vino

Robert M. Parker, Jr., editor de la revista The Wine Advocate y de Food and Wine, uno de los más famosos periodistas internacionales del vino, hizo 12 predicciones sobre los cambios futuros que influirán en el sector vitivinícola: cómo compraremos, qué compraremos y cuánto pagaremos. Areadelvino.com reproduce esta visión aparecida en la revista The Wine Advocate.




1. Revolución en la distribución en los Estados Unidos

Se producirá el derrumbamiento total del intrincado sistema de distribución de vinos con tres niveles en los Estados Unidos. El proceso actual, una herencia de la ?prohibición?, ordena que todos los vinos extranjeros deben ser traídos al país por un importador, que los vende a un mayorista, quien los vende otra vez a un minorista. Por su parte, la mayoría de las bodegas estadounidenses venden a un distribuidor, que luego vende los vinos a un minorista. Este es un sistema ineficaz y absurdo que cuesta al consumidor una gran cantidad de dólares. Se mantiene gracias a la influencia de los lobbistas financiados por el licor y los mayoristas del vino y tiene un dramático y apresurado final, en parte por la facilidad comparativa de pedir el vino a través de Internet. Tarde o temprano la Suprema Corte de los Estados Unidos tendrá que dictaminar sobre si las bodegas pueden vender directamente a quien ellos desean, si es través de un mayorista, minorista o al consumidor. Creo que esto será posible hacia 2015.

2. Las webs de vinos serán la corriente principal

Internet permitirá al instante diseminar la información sobre nuevos vinos y nuevos productores. Esta herramienta es hoy el reino de adictos ciberespaciales y usuarios incondicionales. Esto dará lugar a una gama mucho más democrática y abierta de expertos, consultores, especialistas y consejeros de vino. Internet asumirá el papel que hoy tienen las publicaciones especializadas.

3. Habrá guerras de ofertas por los mejores vinos

La competencia por los grandes vinos se incrementará exponencialmente. Los vinos de producción limitada se encarecerán aún más y serán muy difíciles de obtener. El interés por vinos finos que hoy florece en Asia, Sudamérica, Europa Central y Occidental y Rusia profundizará esta situación. Allí habrá guerras en subastas por unas pocas cajas de vinos de producción sumamente elogiadas y de partidas muy limitados. No importa cuán altos parezcan los precios actuales para vinos muy codiciados, ellos representan sólo una fracción de lo que valdrán en una década. Es simple: la cantidad de estos grandes vinos es finita, y la demanda por ellos crecerá al menos 10 veces.

4. Francia sufrirá mucha presión

La globalización del vino tendrá muchos efectos, la mayor parte de ellos serán malas noticias para el país históricamente conocido por producir los vinos líderes mundiales: Francia. El sistema francés de castas se hará aún más estratificado; el 5% de los viñedos recibirá precios por sus vinos cada vez más astronómicos. Sin embargo, la obsesión de Francia por la tradición y el mantenimiento del status quo causarán la bancarrota y el derrumbamiento de muchos productores que se niegan a reconocer la naturaleza competitiva del mercado de vino global.

5. Los corchos desaparecerán

Creo que los vinos embotellados con corchos serán la minoría hacia 2015. La industria de corcho no ha invertido dinero en las técnicas para prevenir en los vinos "el olor y sabor a corcho". El olor mohoso, mojado de sótano, arruina hasta el 15% de todas las botellas de vino. Las consecuencias de esta actitud serán dramáticas.

Cada vez más las bodegas se mueven hacia la tapa a rosca (screw cap) en vinos que tienen que ser consumidos hasta 3 o 4 años después de la vendimia (aproximadamente el 95% de los vinos líderes mundiales). La excepción será para los grandes vinos que necesitan envejecer de 20 a 30 años y seguirán usando el tapón de corcho, aunque aún los fabricantes de estos vinos puedan experimentar el contragolpe de los consumidores si la industria de corcho no soluciona el problema de corchos defectuosos. Los corchos sintéticos, a propósito, no son la solución. Ellos no pueden competir con la tapa a rosca.

6. España será la estrella

Hoy surge como un líder en la calidad de vino y la creatividad, combinando las características de tradición con una moderna filosofía en la elaboración de vinos. España, está en éste momento saliendo de un largo período de elaboradores que valoraron la cantidad sobre la calidad y ha comenzado a reconocer que posee muchos viñedos de vid vieja con el potencial casi ilimitado. Las bodegas españolas reconocen que no están atrapadas, ni por la historia, ni por la necesidad de mantener el status quo que actualmente frustra e inhibe a tantos productores franceses. Hacia 2015, aquellas áreas que tradicionalmente han producido los vinos más finos de España (Ribera del Duero y Rioja) pasarán a un segundo plano detrás de regiones con mucho futuro como Toro, Jumilla y Priorato.

7. El Malbec se hará grande

Hacia el año 2015, la grandeza de vinos argentinos hechos de la uva Malbec será una realidad. Este varietal francés, que fracasó en su suelo natal de Burdeos, ha alcanzado niveles altísimos de calidad en Argentina. Ya están siendo producidos Malbec deliciosos y majestuosos, de compleja profundidad en viñedos de altura, y hacia 2015 esta uva tendrá un lugar preponderante en el panteón de vinos nobles.

8. La Costa Central de California se posicionará con vinos de calidad

Los vinos de la Costa Central de California ocuparán un lugar importante entre los de Napa y Sonoma. Ninguna otra región vitivinícola de América del Norte ha mostrado tanto progreso en calidad y potencial para la elaboración de grandes vinos como los de Costa Central, con sus varietales del Ródano; y la región de Santa Bárbara, con los varietales de la Borgoña (Chardonnay y Pinot Noir).

9. El Sur de Italia crecerá mucho en importancia

Mientras pocos consumidores tendrán capacidad para tomar Barolos profundos del Piamonte y Barbarescos (que tendrán una demanda de fanáticos 10 veces mayor que la actual), nuevas regiones emergerán. Umbria, Campania, Basilicata y las islas de Sicilia y Cerdeña serán nombres conocidos hacia 2015. La revolución vitivinícola en marcha en Italia seguirá, y sus reconocimiento se hará cada vez más evidentes durante la próxima década.

10. Los vinos sin madera tendrán más demanda

Considerando el estilo cada vez más diverso de productos de alimentación que hoy comemos así como la abundancia de gustos en nuestros platos, habrá cada vez más vinos sorprendentemente puros y de sabores no marcados por envejecimiento en madera. Vinos blancos crujientes, animados, frutados, sabrosos y sensuales tendrán una mayor demanda en 2015 que la que tienen actualmente. La madera seguirá siendo importante para los mejores varietales como para los vinos que se benefician del envejecido, pero aquellos constituirán sólo una parte pequeña del mercado.

11. Más vinos de alta calidad a bajo precio

A pesar de mi predicción sobre el costo prohibitivo de los grandes vinos líderes mundiales, habrá más vinos de muy buena relación precio-calidad. Esta tendencia será impulsada principalmente por países europeos, aunque Australia todavía jugará un papel muy importante. Este país ha perfeccionado la agricultura industrial. Ningún otro parece capaz de producir un vino de 8 dólares como se hace en Australia. Sin embargo, la mayoría de sus vinos son demasiado simples, frutados y algo desalmados. Tendrá que mejorar su juego y crear vinos accesibles con más carácter para competir en el mercado mundial del 2015.

12. Diversidad será la palabra

Hacia 2015 el mundo de vino se pondrá aún más diverso. Veremos vinos de calidad de orígenes inesperados como Bulgaria, Rumania, Rusia, México, China, Japón, Líbano, Turquía y quizás aún India. Pero creo que con todos estos nuevos productores, el punto de saturación no será alcanzado, pues habrá demanda suficiente para cubrir toda esta nueva producción y el vino se convertirá en la bebida alcohólica preferida.

Sobre Robert Parker Jr.

Nació en 1947 en Baltimore, Maryland, Estados Unidos. Se graduó en Historia. Además, estudió derecho y se dedicó durante más de diez años a esta profesión para abandonarla y dedicarse de lleno a la literatura del vino en 1984. Hacia 1975, comenzó a pensar en una Guía de Vinos independiente, en gran parte debido a la falta de información confiable sobre la calidad de vino. En ese momento sus amigos y la familia le aconsejaron seguir con su carrera en la ley y que la literatura del vino era una profesión romántica y no rentable. Sin embargo, hacia 1978, lanzó su publicación de vino: The Wine Advocate (El Abogado del Vino) con algo menos de 600 suscriptores. Ahora, más de veinte años más tarde, The Wine Advocate tiene más de 40.000 suscriptores, en cada Estado en los Estados Unidos, y en más de 37 países extranjeros.

En 1985 publicó su primer libro sobre Burdeos que tuvo seis impresiones y recibió la aclamación de la crítica internacional y ganó numerosos premios. Las ediciones de idioma extranjero de Burdeos han sido publicadas en Japón, Alemania, y Suecia. A partir de allí su famosa Guía ha tenido varias ediciones en varios idiomas.

Robert Parker es columnista de las más prestigiosas revistas y diarios del mundo sobre el tema de su especialidad y ha recibido premios muy valorados como Wine and Vine Communication Award y en 1999, Chevalier dans l?Ordre de la Legion d?Honneur.


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