31/10/2019

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¿Por qué el vino más caro en un hotel de lujo de Corea es argentino?

Además de la calidad y posicionamiento, cuesta lo mismo transportar un contenedor desde Mendoza a Bs. As. que de Bs. As. a Europa, el 15% del valor de exportación son impuestos y no hay libre comercio.




Por Horacio Alonso para ambito.com

Los comensales se sientan a la mesa en el restaurante del Grand Hyatt Seoul, el maître se acerca, les ofrece la carta de vinos y, de pronto, la sorpresa: entre franceses, italianos, australianos y estadounidense, los más caros, son argentinos. Dos conclusiones – una buena y una mala - se pueden obtener de esta breve escena: por una lado, que productos de bodegas nacionales se puedan encontrar en lugares remotos y exclusivos como el hotel de la capital de Corea; por el otro, la curiosidad de que cualquier bien producido en la Argentina, no sólo es caro en el país, sino que se destaca por tener también el precio más alto en el exterior.

¿Es lógico que los vinos argentinos sean los más caros? Para Alberto Arizu, presidente de Wines o Argentina –entidad que promociona los vinos locales en el exterior – hay varios factores para tener en cuenta. Su palabra es más que autorizada ya que uno de los vinos que aparecen en la carta de este restaurante pertenece a la bodega de la cual él es su CEO: se trata de un Luigi Bosca Pinot Noir con un precio de unos 115.000 wones, unos u$s90 (el otro es un Chakana Nuna Estate, Malbec)

“Las primera sensación de ver la carta de vinos en el Hyatt de Seúl es de alegría, por ver a uno de nuestro vinos en el plano internacional. En cuanto al precio, hay tener en cuenta temas diversos como costos, aranceles y posicionamiento. Probablemente, tomando cartas de restaurantes en Londres o Nueva York, se mantenga la misma relación” explicó a este diario el empresario bodeguero.

El primer dato a tener en cuenta es que el Luigi Bosca, en calidad, está por encima de los vinos que aparecen en la carta como el Bogle Vineyards de USA, el Cosumano Merlot italiano y otros.

A partir de esa aclaración, hay factores económicos que complican la relación de precios que tienen que ver con costos logísticos, presión tributaria –agravada por impuestos distorsivos -, escalas de producción y acuerdos comerciales.

Estos son algunos puntos a tener en cuenta:

- Una botella de Luigi Bosca cuesta en el mercado argentino unos u$s10. Su valor de exportación FOB es de alrededor de u$s6. Se calcula que más de un dólar por botella que se exporta corresponde a impuestos distorsivos, como Ingresos Brutos. Un sobrecosto que lo hace menos competitivo. El precio de compra en Corea al importador local, en este caso, por parte del Grand Hyatt Seoul, debe rondar los u$s25 por botella. La diferencia para llevarlo a u$s90 es el recargo que hace el hotel.

El transporte de un contenedor (carga 1.400 cajas de vino) de Mendoza a Buenos Aires cuesta entre u$s1.500 a u$s2.000. Lo mismo que el costo para enviarlo desde Buenos Aires a Europa. Otro factor importante que le quita competitividad por encarecer el producto. En el caso de exportar vía el Pacífico desde Mendoza, tiene un costo adicional de entre 1,5 a 2 dólares por caja, para colocarlo en el puerto de Valparaíso. En muchos casos, esa diferencia hace que se pierdan licitaciones pese a ser vinos de mejor calidad que los chilenos

Tomando como referencia a Chile -un país vecino con una industria vitivinícola desarrollada- la Argentina queda mal parada. Ese país tiene acuerdo de libre comercio con Corea del Sur por lo que sus vinos no pagan arancel. Esto le permite ser el principal exportador de vinos hacia ese país. En cambio, los producidos en la Argentina tienen un sobrecosto de 12% para ingresar a ese país. “La Argentina tiene que avanzar en acuerdos de libre comercio, como el que firmó con Europa, para poder exportar más. Si cerramos la economía, nos vamos a morir”, dijo Arizu. También hay que tener en cuenta que las exportaciones chilenas no tienen una carga impositiva encubierta que encarece el producto como los vinos nacionales.

Chile exporta el 90% de su producción vitivinícola mientras que la Argentina sólo el 30%. La dinámica exportadora de Chile hace que el flujo de transporte abarate los costos. Otros países también venden más en el exterior que lo que consume el mercado interno. Australia exporta el 70%; Sudáfrica, el 68% y Nueva Zalanda, el 67%. Si la Argentina no desarrolla la exportación estará en problemas. El consumo per cápita cayó de 90 litros anuales a 18 litros. No es por efecto de la crisis, sino por cambios en hábitos de consumo.

La burocracia es otro factor que encarece las operaciones. En la Argentina, una exportación de un contenedor con cajas de vinos demanda unos 54 documentos mientras que en Chile apenas tres. En los últimos años se buscó simplificar y reducir los trámites, pero todavía se está muy lejos de lo que pasa del otro lado de la cordillera.

Fuente: https://www.ambito.com/por-que-el-vino-mas-caro-un-hotel-lujo-corea-es-argentino-n5062942


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