12/02/2018

//radiomitre

El vino ante un debate saludable

El vino viene perdiendo consumidores en forma sistemática en los últimos 40 años. De los picos de los 90 litros per cápita por año cerramos las estadísticas con 20 litros per cápita en 2017. A su vez, un informe de Kantar Worldpanel, en base a un estudio de hábitos de consumo, reveló que la caída del consumo de vino ha sido paralela a un aumento del consumo de cerveza en el mismo lapso.




Además, el vino muestra una alta elasticidad a la suba de precios pero no tanto a la baja. Los años en los que, por escasez de producción debida a fenómenos climáticos, el producto ha subido de precio, siempre la caída de ventas se aceleró. La inflación no ha permitido ver tiempos de bajas de precios.

Al principio se argumentaba que había cambios de hábito y que los consumidores tendían a consumir menos cantidades pero preferían mejores calidades. Desde los últimos 30 años, cuando la industria comenzó a recorrer un camino de mayor calidad, hubo señales confusas y las exigencias de las bodegas era disminuir rendimientos para mejorar calidad.

Con el tiempo se dieron cuenta que el mercados de vinos de alta gama es muy pequeño, no solo en nuestro mercado sino en el mundo y la lección que, en silencio, daban las grandes marcas, era que los vinos de la base, los que daban volumen, eran los que permitían sobrevivir a las bodegas.

El tema fundamental pasará por estudiar el mercado en forma permanente. Los consumidores de hoy no son los mismos de 30 años atrás. Y los viñedos que hoy implantemos serán para consumidores que serán decisores dentro de 30 años, pero aún no nacieron y no sabemos cuáles serán las pautas culturales que tendrán.

Hay que reordena el modelo productivo y revisar ciertos parámetros. Uno de ellos es el valor de la tierra. Porque algunos valores no permiten pensar en un retorno razonable y quizás haya que tomarlo como valor enterrado sin recuperación.

Los debates pasan por buscar productos que gusten a los consumidores, que tiene nuevas alternativas todos los días y están sometidos a constantes cambios de hábito por efecto de la modernidad, que no sabemos si es buena o mala pero que es una realidad.

La diputada Susana Balbo ha presentado un proyecto para modificar la ley de Vinos, 14.878, y disparó una serie de polémicas, cuando lo saludable sería estudiar la propuesta y ver si se pueden hacer aportes para mejorar la idea o presentar algo superador. Lo real es que ya no se puede seguir con una legislación anticuada generando regulaciones de la oferta, porque esta ha sido una de las causa de la caída del consumo.

Lo importante es no quedarse en debate entre técnicos o marketineros. Hay que dar espacio a todos los que participan en la cadena para tener información adecuada, pero con el sector privado haciéndose responsable. Lamentablemente venimos de malos ejemplos, incluso heredados. El gobierno de España acaba de anunciar ayudas a su industria vitivinícola por 1.000 millones de euros, algo impensable en la Argentina actual.
Es bueno que se siga debatiendo pero para avanzar. Ya no importa si el vino es bebida nacional, si es sana e higiénica. Es necesario que atraiga a los consumidores. La única verdad la tienen ellos y no los productores

Fuente: https://radiomitre.cienradios.com/el-vino-ante-un-debate-saludable/


=