26/07/2012

Tecnología para el control de malezas, desarrollada en Argentina

El departamento de Ingeniería de Cultivo del INTA estudia el comportamiento de dos nuevos prototipos de maquinaria que se adhieren a las normas internacionales de manejo de cultivos orgánicos.

Mariano Zalazar
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El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) dio a conocer el desarrollo del "Prototipo experimental de control térmico de maleza mediante el flameado". Se trata de una máquina diseñada para eliminar, a través del uso del fuego, a las malezas que interfieren negativamente en el crecimiento de la planta de la vid y otros cultivos.

Soportado por un tractor, un equipo especialmente diseñado para el trabajo orgánico, quema las malezas provocando una decoloración en sus hojas. "La materia orgánica influida por la máquina se torna de color negro pero sin prenderse fuego. Esto significa que las células del elemento orgánico han muerto y quedarán completamente secas al día siguiente, sirviendo a partir de entonces como alimento para la vid", explicó el ingeniero agrónomo del INTA, Martín Uriarte, uno de los responsables del sector de Ingeniería de Cultivo.

Para prevenir cualquier tipo de inconveniente, la máquina cuenta con un sistema de control de focos de incendio. "Una vez que pasó el fuego, el equipo lanza una pastilla pulverizadora de agua. La idea no es que se prenda fuego la maleza, sino que el control se haga por el aumento de temperatura en la célula", agregó el experto.

Este sistema, está desarrollado para ser utilizado de 4 a 6 veces al año para mantener al viñedo completamente libre de malezas.

En cuanto a su funcionamiento a nivel general, el prototipo posee ventajas y desventajas respecto a otros métodos tradicionales. Un aspecto positivo, es que trabaja perfectamente sin dañar a la línea de plantas. "Tradicionalmente se trabaja con una desorilladora que va haciendo una labranza interpilar. Es decir, que va un tractor con el implemento y dos personas, una de cada lado y tienen que ir sorteando la planta. Eso no deja de ser una forma de labranza del suelo y rompe bastantes raíces. Además es muy caro por que requiere mucha mano de obra", contó Uriarte.

No obstante, un punto negativo para el equipo diseñado por el INTA, es el costo operativo mayor en comparación a otros métodos como el "Rund Up". Este último utiliza herbicidas que requieren una inversión comparativamente baja respecto a la puesta en funcionamiento del nuevo prototipo. Sin embargo, cabe aclarar, que el Rund Up está prohibido para el manejo orgánico de viñedos, no así la máquina del INTA.

"La tecnología implementada se adhiere a las reglas internacionales de certificación orgánica europea y estadounidense, las cuales afortunadamente se fusionaron el mes pasado", indicó el ingeniero agrónomo. También cumple con los requerimientos de Japón.

Sistema a gas

Respetando las exigencias internacionales para el manejo de viñedos orgánicos, el prototipo funciona con garrafas estándares de gas de 45 kilos. "En primera instancia, elaboramos un primer prototipo que trabajaba con gas licuado de petróleo pero en fase líquida. Habitualmente en otras regiones, como en Estados Unidos, se utiliza el gas en fase líquida por que tiene una provisión muy disponible en cuanto a los tanques", reveló el responsable del sector de ingeniería de cultivo del INTA.

Dadas las dificultades para conseguir ese tipo de combustible en Argentina, sumado a las incomodidades que implicaba su mantenimiento técnico, se decidió finalmente utilizar las garrafas de gas comercializadas en el país.

"Así logramos fabricar una las máquinas de control de malezas más eficiente y a su vez económica que existe para el manejo orgánico", comentó Uriarte.

Difusión de la tecnología

El prototipo experimental para el control de malezas diseñado por el INTA, se encuentra actualmente en proceso de homologación. El objetivo, es difundir la técnica, antes de obtener algún beneficio económico por su comercialización.

Uriarte, expresó que en cuanto INTA obtenga la aprobación de la Secretaría de Energía, se pondrá a la tecnología al servicio de cualquier empresa interesada en producirlo en serie. Para la homologación, será necesario demostrar que el trabajar con gas está bien controlado y su uso no presenta riesgos.

"Es necesario conocer si la máquina está en condiciones de trabajar a nivel de campo. Es un equipo que no tiene ningún tipo de reglamentación específica y no es comparable con ningún equipo de GNC tradicional, ya que trabaja en constante movimiento y las otras instalaciones de gas están fijas", declaró el ingeniero.

Una ventaja del prototipo, es que se utiliza a la intemperie. De esta forma, quedaría exento de algunas reglamentaciones que se usan en los equipos fijos que se utilizan en interiores. Sin embargo, desde el sector de ingeniería de cultivo del INTA estiman que se les exigirá mayor rigurosidad en otros aspectos, tales como grosor y seguridad de las mangueras.

*Esta nota fue publicada en el Suplemento FINCAS de Diario Los Andes.

 

Mariano Zalazar
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Más avances tecnológicos

INTA ha desarrollado también un pulverizador diseñado para trabajar de forma más económica y ecológica que los equipos tradicionales.

Este equipo tiene por objetivo que todo el líquido de pulverización que no quede efectivamente en la canopia, sea recuperado. "Como son gotas muy pequeñas, gran parte del pulverizado pasa la planta y queda en el suelo. Eso implica pérdida del producto y contaminación del medio ambiente", explicó Uriarte.

Este pulverizador no es sólo para manejo orgánico. Dependiendo del producto que se aplique, puede ser utilizado tanto en viñedos tradicionales como ecológicos. En el caso de los viñedos orgánicos está permitida la utilización de cobre y azufre.

Este prototipo, surgió del interés por desarrollar un equipo que en zonas donde hay mucha urbanización cercana. El mismo posee una pantalla formada por unas aletas llamadas "lamelas", que se adapta a cualquier equipo tradicional de pulverización.

"Los pulverizadores convencionales utilizan un sistema hidroneumático. Lo que hacen es emitir el líquido a presión y con la ayuda de un ventilador transportan la gota. Las lamelas de nuestro diseño permiten que pase el aire pero queda el líquido", mencionó el profesional.

Las experimentaciones del INTA, han revelado que dependiendo de la temporada en que se pulverice al viñedo, se recuperará una cantidad diferente de líquido. Por el estado vegetativo de la planta, en invierno llega a recuperarse hasta un 30% del total del líquido utilizado. Este puede luego reutilizarse, permitiendo un importante ahorro económico y a su vez protegiendo al medio ambiente. Durante el verano, cuando mayor follaje tiene la planta, se logra recuperar hasta un 11%.

Consumo orgánico

Siendo un experto en la materia, Martín Uriarte se animó a compartir su visión del mercado orgánico. "A nivel nacional e internacional hay un aumento importante de producción y de consumo orgánico. En Europa hay mucha conciencia. El consumidor está dispuesto a pagar un poco más por un producto que cuida el medio ambiente", comentó.

No obstante, reconoció que en Argentina la actitud de productores y consumidores es aun reservada en este sentido.

Sobre los aportes que el INTA hace al desarrollo de la cultura orgánica en el país, Uriarte indicó que los tiempos de experimentación son muy largos por que implican un estudio completo sobre el ciclo de vida de cada producción. "Es importante analizar a todos los factores que hacen a las características del viñedos una vez que se implementó una nueva técnica de manejo orgánico", concluyó.

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