18/06/2009

Propiedades rurales

Se frena la inversión foránea

En este momento serían más los extranjeros que venden los terrenos que compraron hace algunos años, que los que compran bodegas o viñedos. En cambio, se registra demanda en el mercado de fincas en la zona de Lavalle para el cultivo de olivares, por la conveniencia de precios.




Representantes del mercado inmobiliario que trabajan en compra y venta de propiedades rurales en Mendoza son testigos del "parate" que ha tenido en los dos últimos años la demanda extranjera de viñedos.

Fernando Seidel, quien está en bienes raíces y trabaja específicamente con propiedades rurales, asegura que en estos momentos y comparado con años anteriores "hay mucha más oferta de propiedades cultivadas a la venta como por ejemplo olivos y viñedos".

Para Seidel esto está dado tanto por la situación actual de la economía mundial como por la incertidumbre tanto política como económica del país.

"La gente asocia esto a un fenómeno que ya pasó en el 2001, la especulación del dólar y la falta de seguridad jurídica hacen que los extranjeros que invirtieron en el pasado hayan decidido poner a la venta ciertas propiedades, de todas maneras en el mercado rural recibimos muchas consultas por parte de inversionistas extranjeros y locales".

De hecho, en todo el 2009 y hasta la fecha, "no hubo nuevas inversiones extranjeras, al menos en lo que surge del conocimiento público. Los interesados no están dispuestos a pagar los valores actuales. Los precios que se pretenden son de una amortización a muy largo plazo. Las inversiones que se hicieron o se terminaron de concretar, son locales o bien alianzas que se afirmaron entre distintos sectores vitivinícolas", comentó Manuel Otero, de la inmobiliaria que lleva su nombre.

Otero comentó además que "el mercado de propiedades rurales, en el ultimo tiempo esta mostrando una meseta, donde no se han incrementado las ofertas, ni tampoco la demanda, la cual tiende a un pequeño retroceso en razón de la situación economica y politica exitente. Los interesados no están dispuestos a pagar los valores actuales. Los precios que se pretenden son de una amortización a muy largo plazo".

Acorde a lo dicho por Eduardo Bula, corredor inmobiliario especializado en fincas, directamente los extranjeros no sólo no demandan propiedades, sino que están desprendiéndose de las inversiones que generaron en viñas y bodegas, en muchos casos.

"Hoy el que compra es la persona que conoce el mercado. Además hay saneo, ya varias bodegas están a la venta, porque en los últimos cinco años se dieron cuenta que exportar es muy difícil y mantener una marca es extremadamente difícil. Hay más gente que quiere salirse de la industria del vino y probar otras cosas, que gente que quiere entrar; hay más oferta de tierras que demanda", explicó.

Para Fernando Seidel, en cambio, si bien los extranjeros no pierden el interés, "se preocupan mucho por la situación actual de imprevisibilidad que ha generado el gobierno nacional con el régimen de retenciones, las distorsiones del sistema impositivo, las limitaciones a las exportaciones y la intervención en los procesos de comercialización, además de las últimas intervenciones y avances en privatizaciones como AFJP de manera intempestiva y eso hace que no se decidan a realizar inmediatas inversiones en Argentina y en Mendoza, a pesar de que todos reconocen las inmejorables cualidades de la tierra, el clima y el agua que tenemos, pero eso solo no alcanza".

Sobre el interés que menciona dijo que su emprea ha participado como consultores y también como intermediarios en grandes inversiones de tierra inculta para futuros emprendimientos; "hay grupos inversionistas rusos, alemanes y de la India que están trabajando en proyectos a futuro, pero por la situación actual lo están haciendo de una forma muy tranquila".

Olivares, una opción de interés

La demanda de tierras en la zona Norte de Mendoza, donde las propiedades son más baratas y los suelos, aptos para algunos tipos de cultivos no tan delicados como el de las vides de alta gama, está en franco crecimiento.

Eduardo Bula comentó que cada vez recibe más pedidos de gente que está en el tema rural por estas tierras. "La gente se vuelca más al olivo, es una industria mucho menos compleja que la vitivinicultura, y mucho más barata, pero con el tiempo esto tal vez cambie y el valor de las tierras empiece a crecer, justamente por el mayor interés de los compradores", expresó.

El interés se debe más que nada a los precios, y según Bula, a que a muchos les fue mal invirtiendo en viñedos sin conocer el negocio.

"Hay más demanda por los bajos costos que tiene la zona Norte, es lo que se está perfilando hoy día. Allí una hectárea de campo vale entre 350 y 500 dólares, es campo inculto y sin agua, a esto hay que agregarle luego la inversión del pozo y el desmonte, pero en lugares clásicos como Maipú se pagan 10 o 15 mil dólares por una hectárea".

Fue justamente en Costa de Araujo, departamento de Lavalle donde Bula vio la última inversión grande, aunque no fue en olivos, sino en una plantación para agroindustria, según él una inversión millonaria de un empresario local.

Por su parte, Seidel añadió que en lo que a olivos, almendros y granadas se refiere, las zonas más buscadas son Rivadavia y Lavalle.

Valle de Uco, zona preciada

En cuanto a las vides, se está viendo un mayor interés en inversiones para obtener cantidad de cosecha, aseguran los corredores inmobiliarios de propiedades rurales. En algunos casos, señala Fernando Seidel, se buscan en la zona Este también muy buenos varietales de ciclo largo como Bonarda, Tempranillo, Syrah, en San Martín, Junín o Rivadavia.

"San Rafael se ha posicionado mucho por vinos finos de una amplia gama de varietales y por su producción de frutales de caroso y peral y por supuesto las zonas de cultivos anuales como Rodeo del Medio, Rodeo de la Cruz y otras nombradas anteriormente".

No obstante, las zonas más preciadas siguen siendo, si el comprador quiere viñedos o nogales, Valle de Uco, por el prestigio conseguido en los últimos años como productora de uvas finas de vinificar especialmente de ciclo medio a corto como Malbec, Pinot Noir, Merlot, Chardonnay entre las más destacadas, sin dejar de nombrar la primera zona de Luján y Maipú por su cercanía con Mendoza ciudad.

Para Manuel Otero las zonas más requeridas, siguen siendo Luján de Cuyo, Maipú, y el Valle de Uco, especialmente Tupungato, pero para algunas pequeñas inversiones, no dejan de ser interesantes Medrano, Rivadavia y Junín.

Fuente: Esta nota fue publicada por el Suplemento Fincas, de Diario Los Andes.


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