11/06/2009

Cadena de abastecimiento

Crece el portfolio de marcas, pero también los costos y el stock

En un año en donde la crisis manda, las bodegas comienzan a replantearse las estrategias. En este caso, ser competitivo y ofrecer una amplia gama de productos muchas veces implica un gran gasto para el establecimiento. Algunas de las herramientas para bajar costos.

Laura Saieg
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En el transcurso del tiempo las bodegas han ido incorporando productos a su portfolio para satisfacer la demanda del importador. Pero lo que sucede es que muchos de estos productos no tienen demasiada rotación y de esta manera se genera stocks inmovilizados, mayores costos de inventario, de insumos secos, gasto en desarrollo de nuevos productos, entre otros.

Desde este punto de vista, algunos establecimientos consultados por Día a Día del Vino, reconocieron que esto, en muchos de los casos, es un problema grave, pero hay herramientas para ser más eficientes.

Según Leandro Bastías, gerente de Exportaciones de Trivento, "lo ideal sería la estandarización de los productos, pero no vivimos en un mundo así. La industria exige otra cosa, y cuando el objetivo es crecer y diversificar mercados no queda otra que ampliar el mix ofreciendo lo que nos piden". De esta manera, contó que ellos están tratando de eficientizar las labores en la empresa, dejando aquellos productos que no son rentables y con volúmenes que no se justifican.

Además, destacó que debido a esto la bodega ha realizado diversas inversiones en depósitos de insumos secos y productos terminados. "Lo que sucede muchas veces es que hay un a competencia entre los retailers; ellos quieren tener la exclusividad, de esta manera se generan más marcas. Esto pasa mucho en los supermercados".

Por otro lado, Alejandro Panighini, gerente de Exportaciones de Norton, dijo que más allá de esta realidad, muchas veces no se tiene en cuenta una marca sino el negocio total con ese cliente. "Si un importador importante para la bodega nos pide una línea especial, se trabajará en eso, porque por más que nos genere mayores costos, analizando la venta total, salimos ganando. Obviamente sin entrar en irracionalidades".

Más allá de esto, Panighini contó que desde la bodega están trabajando en la uniformidad de los productos, para que la etiqueta sea la misma en todos los mercados. "En cuanto a la presentación, por ejemplo del Norton Malbec, es la misma que se ofrece el Brasil, Argentina o Estados Unidos, sólo con algunas variables en la contraetiqueta".

En el caso de la bodega Luigi Bosca, el gerente de Producción, Gustavo Arizu, contó cómo fue creciendo su mix de productos hasta hoy, cuando decide revertir la estrategia de su empresa. "En 1984 la bodega sólo contaba con siete varietales, de acá salían las líneas, hoy tenemos 30 productos. Desde ese momento hasta ahora fuimos transitando el camino de la identificación de varietales, rangos de precios, para poder permitirle al cliente una variedad en la elección. Pero a la larga esto implicó un costo mayor: desde desarrollo de viñedo para abastecer la demanda, hasta inversiones en tres galpones para almacenar la mercadería. Además de tercerizar guardando productos en frigoríficos".

En base a esto, explicó Gustavo Arizu, hoy están analizando la situación de cada uno de los productos y canal por canal. Para que aquel producto estrella no subsidie a aquellos que no se estén moviendo.

"Comenzamos a trabajar en este sentido, ya que en un momento nos encontramos con stock que no rotaba y que estaba parado en la bodega. Estos son insumos que no salen al mercado, y no tengo como autofinanciarme, de esta manera estoy trabajando contra pedidos", mencionó.

Destacó, además, que "hay que eficientizar el tema del stock de insumos secos. Nosotros desde la bodega hemos empezado a trabajar con etiquetas comunes para cada línea y cajas iguales en donde se castomiza de acuerdo al mercado. El diseño de la etiqueta es el mismo para todos los mercados, lo único que cambia es el color según la cepa".

Por otro lado, dijo Arizu que en el caso del contenido sucede lo mismo. "Nosotros tenemos el mismo estilo de vino para todos los mercados. Creemos que esto más allá de costos; se debe a una cuestión de posmodernidad. Las personas cada vez viajan más por el mundo, a nuestro vino lo pueden encontrar donde vayan; y si lo encuentran distinto se decepcionan".

Por su parte, Juan José Canay, gerente de Exportaciones de Trapiche, comentó que este aumento del mix en la bodega es una eterna discusión entre producción y comercial. "Ellos querrían tener cien marcas para vender, pero no se puede. Desde Trapiche trabajamos con un gran portfolio para satisfacer la demanda de los consumidores, sin embargo tratamos de consensuar, para ser lo más eficientes posible", explicó.

Milton Kuret, gerente de Operaciones de Nieto Senetiner, mencionó que desde la bodega se busca una cierta estandarización, trabajando con el comercial. "En este sentido, nosotros trabajamos con una negociación cercana entre la producción que contamos y el mercado". Agregó, además, que "esto le sucede a todas las empresas, pero principalmente a las grandes. En un mundo competitivo como el que vivimos no podemos estandarizar, debemos tratar de diversificarnos".

Laura Saieg
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