07/05/2009

Gary Ramona, vicepresidente de Antigal Winery & Estates

"Mi desafío es que el Malbec compita con los mejores vinos del mundo"

Su desempeño en el mundo vitivinícola data desde 1970 cuando comenzó a trabajar en Robert Mondavi Winery, la famosa bodega californiana. En 1991 pasó a Bronco Wine Company. Este año se aleja de las grandes compañías para formar parte de la bodega familiar Antigal Winery & Estates.

Laura Saieg
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Gary Ramona es actualmente el vicepresidente de Ventas y Marketing de Antigal Winery & Estates. Esta fue fundada por la familia Peiró en el casco de una bodega histórica de Russell, Maipú, cuyo origen se remonta a 1897. Horacio Peiró, junto a su hermano Alexis, adquirieron propiedades en la región del Valle de Uco, Tupungato, zonas que trascienden en el mundo por la calidad de sus viñedos; fue así que la bodega cobra vida en el 2000. A nueve años de su nacimiento la empresa vio la necesidad de incorporar un personaje de reconocida trayectoria vitivinícola y que conociera el mercado estadounidense, el destino foco de las exportaciones de Antigal. De esta manera piensan en Ramona como la persona que podía desarrollar no sólo las ventas sino también la filosofía de la bodega. Gary se desempeñó desde 1970 a 1991 en la bodega californiana Robert Mondavi y desde esa fecha hasta este año trabajó en Bronco Wine Company, dimitiendo de su cargo para comenzar a desempeñar su rol en Antigal desde la oficina central ubicada en Estados Unidos.

- ¿Qué significó para usted haber trabajado en Robert Mondavi Winery?

-Robert Mondavi es una persona muy especial, fui muy afortunado de empezar mi carrera vitivinícola ahí, ya que era todo un desafío no sólo personal sino también institucional.  En 1966, se funda la bodega con una sola convicción: producir los mejores vinos de California y competir con los mejores del mundo, el foco estaba puesto en hacer conocer el potencial de Napa Valley. Hay que remontarse a la historia y  pensar que en esa época este estado no era reconocido por sus vinos. El icono del Valle de Napa es Robert Mondavi que funda la primera bodega nueva y a gran escala, luego de la prohibición del alcohol. En 1970 me incorporé a la bodega trabajando el primer mes en la línea de fraccionamiento; los doce años siguientes fueron un entrenamiento constante, basado en aprender el ciclo de vida del vino desde la viña hasta la botella. A medida que la bodega iba creciendo e incorporando personal se iba trabajando más sobre la calidad. Se formó un equipo, en el cual yo estaba incluido, donde probábamos el vino durante la molienda, la fermentación, la guarda, en cada ciclo, de esta manera íbamos viendo su evolución. Además, cada semana degustábamos los mejores vinos del mundo, así como aquellos que eran nuestra competencia. Así fue creciendo la bodega y desarrollando vinos de calidad. Robert Mondavi fue pionero en establecer los cánones de calidad que podía ofrecer California. En esta bodega llegué a ser el vicepresidente de Ventas y Marketing hasta mi paso a Bronco Wine Company.

- ¿Cuáles fueron las diferencias de trabajar en Bronco y en Mondavi, ya que estamos hablando de dos grandes?

- La pasión de ambos dueños por el vino era muy similar. Pero la diferencia era que Mondavi tenía una pasión muy grande por los vinos californianos y sabía que estos tenían todas las oportunidades para competir con los mejores del mundo. En cambio Bronco Wine Company tenía otra filosofía y era hacer vinos en grandes cantidades, el foco estaba puesto en hacer mucho volumen, pero esto no significa que sean de mala calidad, son muy buenos y mantienen un excelente precio, ahí esta la principal diferencia, Mondavi priorizaba la calidad antes que la producción. Pero uno de los puntos que junta a estas dos bodegas es que crean una industria de vinos en Estados Unidos, ya que antes sólo era una industria de bebidas espirituosas y el vino no formaba parte de la vida de los consumidores.

- ¿Cuáles son los desafíos de trabajar con una bodega argentina, familiar y más chica a las que está acostumbrado?

 -Mi desafío es trabajar en conjunto con todo el grupo que conforma Antigal y con cada uno de sus puntos de vista sobre el vino, el viñedo, las uvas, los clones, la bodega, las ventas y demás. El punto está en agrupar y concluir en un camino al que todos nos queramos dirigir y desarrollar nuestro proyecto, llegando a desarrollar vinos con excelente calidad.

La misión es, aparte de producir cajas para el mercado externo, mejorar la calidad de nuestros vinos especialmente del Malbec para poder competir con los mejores del mundo; y a su vez que esta cepa iguale las características de los mejores Cabernet Sauvignon. Mi misión no es sólo estar en la venta de caja, si no trabajar y llevar el recorrido del vino desde el viñedo hasta la botella puesta en góndola, de esta manera se logra un crecimiento y conocimiento superior de cada producto.

-¿Cuáles son los proyectos a futuro de Antigal?

-Estamos por lanzar una nueva marca que se llama Estímulo, este va a estar entre 7 a 10 dólares y va a contar con las variedades: Cabernet Sauvignon, Malbec y Sauvignon Blanc. Actualmente los vinos de Antigal están en Alemania, Polonia, Holanda, Bélgica, Brasil, Taiwán y principalmente en Estados Unidos, nuestro mercado foco. La idea es abrirnos a nuevos mercados y crecer más en Norteamérica.  Por otro lado, la firma nació con la idea de elaborar vinos Premium con tecnología y equipamiento para responder a los más altos estándares de calidad a nivel global en cada una de las etapas de elaboración. De esta manera, este año vamos a realizar diversas inversiones para incorporar nueva tecnología tanto en finca como en bodega para seguir creciendo.

Además, contamos con 350 hectáreas de viñedos propios de estos 110 están cultivas, la idea es seguir cultivando clones y ocupar una zona especial para la producción de vinos de alta calidad.

-¿Cuáles son los retos que enfrentan los vinos argentinos frente a la crisis mundial?

-El bolsillo de los consumidores ha disminuido, de esta manera el comportamiento de cada uno de ellos es diferente; están siendo mucho más selectivos a la hora de realizar la compra y no se arriesgan. La mayoría de los consumidores está gastando en la categoría de 4 a 20 dólares la botella. Cuando se presenta esta variable es cuando los vinos argentinos ofrecen una gran oportunidad en esta crisis. Además tenemos un arma muy poderosa: el Malbec, que está gustando y de a poco se está apreciando como una cepa de altísima calidad, que puede competir con los mejores vinos. Tenemos que estar dichosos de que Argentina tenga una uva que se destaca por ser mejor acá que en el resto del mundo.

- ¿Qué opinión tiene sobre los puntajes de la prensa?

-Desde mi punto de vista las revistas especializadas en vitivinicultura y los periodistas que puntúan han sido un canal de comunicación muy importante para el vino, logrando que los restaurantes, distribuidores, importadores, vinotecas y consumidores tengan más presente al producto. Además, han hecho que se le dé mucha más importancia no sólo a los vinos de Estados Unidos sino a los de todo el mundo. A su vez, ha conseguido que los productos de Argentina se posicionen fuertemente, ayudando a que las ventas crezcan en Norteamérica.

Por otro lado, este tipo de publicaciones guía al consumidor a elegir un vino. Cuando la persona entra a una tienda de vino o va a un supermercado se confunde por la gran oferta de productos de todo el mundo, de esta manera los puntajes son como un pequeño mapa para empezar a probar vinos y cepas de otras partes del mundo.

Fuente: Esta nota fue publicada por el Suplemento Fincas, de Diario Los Andes.

 

Laura Saieg
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"Nuestra misión es mejorar la calidad de nuestros vinos para poder competir con los mejores del mundo".