08/04/2009

A pesar de la crisis

El consumo de vino seguirá firme

Según la consultora británica Wine Intelligence, el consumo mundial de vino crecerá tanto en facturación - 2.000 millones de dólares por año - como en per cápita, en más de 200 países. En una nota publicada en Drinks Internacional, Lulie Halstead, nombra el futuro de los países, destacando las oportunidades y desafíos de cara al 2020.




En un artículo publicado por la revista británica Drinks Internacional, Lulie Halstead, directora ejecutiva de Wine Intelligence, empresa de consultoría y branding, proporcionó un mapa de las oportunidades y desafíos a los que tendrán que enfrentarse los productores en la próxima década.

Lulie Halstead avala su visión positiva sobre el crecimiento del consumo de vino durante la próxima década. Entre los datos más remarcables, la directora escribe que el incremento será de al menos 20 millones de cajas por año durante los últimos 10 años, lo que equivale a un incremento del crecimiento anual cercano a 2.000 millones de dólares, así como un incremento gradual en el consumo per cápita en cerca de 200 países, desde Angola hasta Nueva Zelanda.

Tres factores principales como fuentes de crecimiento

Los consumidores que se encuentran en aquellos mercados desarrollados, aumentarán su tendencia a elegir el vino como la bebida para relajarse, destaca el artículo. "El vino es la única bebida alcohólica de la era moderna; el consumo moderado está unido a buena salud, además de que es fácil de encontrar y asequible económicamente. Un ejemplo de esta categoría son los mercados de Estados Unidos y Canadá, que combinados representan a más de 300 millones de consumidores", destaca la publicación.

"Luego, otro de los factores, -según destaca la directora de Wine Intelligence- es que hay una clara tendencia a elegir vinos de calidad internacional en detrimento de vinos de mesas locales. Algo llamado ‘aburguesamiento' en el ámbito del vino, un hecho que ha venido sucediendo en Europa a largo de los últimos 50 años, y que ahora se traslada a otros países donde el vino tradicionalmente se ha visto como una bebida popular, poco valorada, y en donde una economía en alza está convenciendo a los consumidores para que opten por bebidas algo mejores. Un ejemplo de este caso sería Brasil, mercado actualmente dominado por una producción local de vino tinto de mesa de baja calidad pero en el que los vinos internacionales están cada vez más en la agenda del consumidor -merced a un incremento del poder adquisitivo-, y en el que se están superando progresivamente las actuales barreras de distribución y acceso al mercado. También se podría incluir en este apartado a Polonia, Hungría, República Checa y Rumania, todas ellas economías en crecimiento con una creciente clase media".

Y en tercer lugar, la directora de Wine Intelligence describe que "en determinados países, el vino es parte de una aspiración por emular estilos de vida occidentales. Los ejemplos más claros son Rusia, China e India que engloban a una parte muy importante de la población mundial, llegando a ser 2.7 mil millones de personas. Aunque no hay que desdeñar otra serie de factores que dejan a estos países como una incógnita de cara al futuro, pues finalmente podrían transformarse en mercados a la baja".

Fizzler Vs. Flyers

Por otro lado, destacan que hay dos categorías: una es la de los "fizzler" y la otra la de los "flyers". "En la primera se puede situar a Japón e India. En el caso del primero, gracias a la publicidad que se hizo del vino y de sus beneficios para la salud, las importaciones crecieron en un 400% en 1998. La locura por el vino cayó en picada como subieron y estabilizándose en 27 millones de cajas en el 2001, cifra que se mantiene actualmente. ¿Puede pasar lo mismo en India? Es demasiado pronto para decirlo. En el caso de este país existen alrededor de 200 millones de personas que entrarían dentro de la categoría de clase media o superior. Alrededor de 150 millones consumen algún tipo de alcohol, pero sólo 700.000 beben vino. Al igual que en Japón, existen una serie de factores locales que han influido para que el vino no haya calado hondo".

Pero en contraposición a Japón e India, en la segunda categoría, la de los "flyers", se encuentra Corea del Sur. "El crecimiento es una constante que parece perpetuarse, llegando a triplicarse durante la pasada década. Hong Kong ya estaba creciendo a buen nivel incluso antes de que el pasado mes de abril se eliminaran los impuestos relativos al alcohol, lo cual ha supuesto un empujón aún mayor a la venta de vino".

Buenas auras para el vino de cara al 2020

"Existen perspectivas positivas por delante para la industria global del vino, aunque también existen algunas amenazas como el hecho de que los gobiernos de Europa occidental -en especial los de Francia y Reino Unido- estén adoptando posturas cada vez más hostiles hacia el alcohol".

En el artículo, Lulie Halstead puntualiza que "hay otra serie de factores que entrarán en juego durante la próxima década, muchos de ellos relacionados con la figura de lo que se denomina ‘el ciudadano concienciado'. Es decir, la tendencia cada vez mayor que existe en la sociedad a preocuparse por asuntos como el comercio justo o las cuestiones medioambientales incidirá ineludiblemente en los factores de decisión en la compra del vino".

Finalmente, mirando hacia el futuro la realidad de algunos países será la siguiente: "El consumo en Estados Unidos aumentará de 11 litros/persona a alrededor de 14 litros. En el caso de China pasarán de consumir 0,6 litros/persona a 2 litros (similar a lo que hoy consume Japón). Luego en Francia, Italia y España el consumo descenderá a 45 litros/persona de media; mientras que en Reino Unido, Irlanda y países nórdicos se estabilizará en 28 litros/persona".

Para ver la versión completa de este artículo, haga clic aquí: http://www.wineintelligence.com/documents/A2020visionforthewineindustry_DI_Dec08.pdf


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Gran optimismo para el año 2020, según Lulie Halstead.

Gran optimismo para el año 2020, según Lulie Halstead.