19/03/2009

Visita a Bodega Atamisque

Un paseo por el corazón del Valle de Uco

Parte del equipo de Área del Vino visitó la Bodega Atamisque, ubicada en pleno Valle de Uco de Mendoza. Un recorrido por los viñedos, degustación de vinos en la cava y un exquisito almuerzo en el restaurante Rincón Atamisque, hicieron del paseo una experiencia inolvidable.

Mariana Zeitune
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En la entrada al Valle de Uco, donde antiguamente se ubicaba la Estancia Atamisque, se emplaza una finca fascinante, con viñedos, árboles frutales como cerezos, manzanos, duraznos, perales, nogales y hermosos lagos. Allí también se cultivan hortalizas y hierbas aromáticas. La finca fue adquirida en 2006 por el belga-francés John Du Monceau, quien se enamoró del lugar y decidió radicarse ahí para vivir con su mujer Chantal.

La visita comenzó recorriendo los viñedos de la bodega construida en el año 2006. Sus 70 hectáreas permiten abastecer en gran parte las uvas de calidad necesarias que dan vida a las variedades de vino que posee Atamisque: Malbec, Pinot Noir, Cabernet Sauvignon, Merlot, Cabernet Franc, Petit Verdot, Chardonnay, Sauvignon Blanc y Viognier.

Jean-Edouard de Rochebouët -director general- y Philippe Caraguel -director técnico-, nos acompañaron durante todo el día, comentándonos detalles de este interesante proyecto del Valle de Uco. "La bodega únicamente compra algo de uvas Malbec provenientes de antiguos viñedos de 80 años de edad, como así también, algunas partidas de Cabernet Sauvignon. La producción se concentra en vinos Premium, haciendo un uso responsable del roble francés de primera calidad (Taransaud, Demptos), de manera de conseguir vinos de mucho carácter, frutados y de una graduación alcohólica no muy alta", explicó Philippe Caraguel.

En el año 2007, se realizó la primera cosecha en la bodega y afortunadamente, toda la producción pudo comercializarse.

Con respecto a la filosofía de Atamisque, Jean-Edouard de Rochebouët enfatizó en la idea del pleno respeto por la naturaleza que ha estado presente desde el principio en el proyecto. "Por ese motivo, hemos mantenido intacta la flora natural de la finca con sus arbustos autóctonos atamisque, árboles catalpa, chañares, piquillos, cactus y demás variedades".

 

Atractivos y grandes placeres

El diseño arquitectónico de Bodega Atamisque fue confiado al estudio Bórmida & Yanzón. De tamaño mediano y moderna distribución, cuenta con una particularidad singular: un techo de piedras único en Argentina, típico de las regiones montañosas de los Alpes franceses e italianos.

La cava de degustación de la bodega, especialmente acondicionada con detalles de madera, es un lugar ideal para probar las distintas variedades de vinos Atamisque. Su línea Premium se denomina "Catalpa", haciendo referencia al árbol que crece en la finca de la bodega. Allí, degustamos un Catalpa Malbec 2007, tinto de color rojo intenso con reflejos violáceos. En nariz posee aromas intensos de frutos rojos, como mermelada de ciruela, notas de violeta y una sutil presencia de café. En boca tiene muy buena estructura, taninos firmes pero sedosos y un largo final. Su suavidad sorprende, ya que las uvas provienen de viñedos de 80 años de edad. Luego, compartimos un particular Chardonnay de la misma línea. De color amarillo dorado con reflejos verdes, en nariz presenta delicadas pero intensas notas de banana, ananá, cítricos y miel. En boca es elegante, con gran volumen, agradable acidez y largo final.

Sin lugar a dudas, otro atractivo que ofrece la bodega es su restaurante "Rincón Atamisque". Su especialidad es la trucha, procedente del criadero que la bodega posee en su finca, que permite abastecerla de pescados siempre frescos.

La visita a la bodega finalizó con un almuerzo en el restaurante, cuyas recetas se elaboran íntegramente con productos naturales. Empanadas criollas, trucha ahumada con salsa ácida y postre de durazno con helado, completaron el menú elegido para la ocasión. Por supuesto, cada uno de los platos estuvo acompañado por los exclusivos vinos de Bodega Atamisque.
El menú a la carta del restaurante también ofrece carnes y pastas y está abierto al público de martes a domingo al mediodía.
Un café con delicias de nueces especialmente preparadas por la cheff del restaurante, completaron una agradable jornada en este lugar privilegiado.


www.atamisque.com

 

Mariana Zeitune
[email protected]

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Comentarios

manu 2009-03-20

bb

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En los jardines de Rincón Atamisque almorzamos una exquisita trucha ahumada.

En los jardines de Rincón Atamisque almorzamos una exquisita trucha ahumada.