26/02/2009

Reino Unido

"Gran Bretaña es un mercado difícil, pero vale la pena ingresar"

Tim Atkin y Sarah Jane Evans son periodistas británicos y Master of Wines. Conformaron el grupo de jurados que durante toda la semana degustó, evaluó y clasificó distintos vinos argentinos. Los especialistas brindaron un panorama sobre las características del mercado de Reino Unido, el perfil del consumidor y las oportunidades que tiene Argentina para posicionarse allí.

Mariana Zeitune
[email protected]



Tim Atkin, uno de los escritores más prestigiosos de Reino Unido, señaló que desde su última visita a Mendoza, en 1994, nota grandes cambios en la industria vitivinícola. "Los vinos que se comercializaban en esa época no eran competitivos. Incluso, aún no estaban desarrolladas las zonas de Valle de Uco, San Juan o la Patagonia. Hoy, el país cuenta con fuertes inversiones internacionales y los cambios en este sentido son inminentes. Percibo una marcada evolución que va desde los tradicionales vinos argentinos orientados sólo al mercado doméstico, hasta muestras elaboradas para degustaciones internacionales. Los vinos son más frutados, frescos y elegantes. Es realmente una transformación increíble e incomparable con cualquier otro país en el mundo".

El mercado británico

Según datos aportados por la consultora Nielsen, el precio promedio de los vinos argentinos en Reino Unido es de U$S 6. Si bien es muy bajo, supera al de Chile. En cuanto al valor por país en porcentaje, Australia lidera con el 23% y Argentina sólo representa el 1,3%.
"Gran Bretaña es el lugar del mundo que cuenta con la mayor cantidad de Master of Wines en el mundo, se trata de un mercado educado, complejo y cambiante a la vez. Sin embargo, vale la pena ingresar en él", enfatiza Sarah Jane Evans, reconocida escritora y Master of Wine.
"El mercado de Gran Bretaña es sumamente exigente y no está dispuesto a pagar lo que corresponde por ello. Se trata de un mercado muy diverso, que cuenta con una pequeña industria propia y es un gran importador de todos los lugares del mundo. Es competitivo y cambiante. Por ejemplo, los vinos australianos que han gozado de gran popularidad en los últimos años, hoy están cayendo. La ventaja es que siempre hay espacio para desarrollarse y expandirse", indica Tim Atkin.
En cuanto al negocio on trade, ambos especialistas coinciden en afirmar que los restaurantes y pubs están frente a un escenario de crisis.
"Muchos empresarios del sector gastronómico utilizan al vino como estrategia de atracción para los consumidores. En algunos casos, lo comercializan por debajo de su costo, es decir, a un precio no representativo que desvaloriza al producto en sí mismo. Los empresarios deben considerar la presencia de sus vinos en restaurantes de Reino Unido como una forma de publicitarlos en este mercado. Si bien esta estrategia puede acarrear dificultades financieras, es fundamental para el posicionamiento".
Por otro lado, Atkin y Evans destacaron el dominio que los supermercados ejercen sobre los vinos, tomando decisiones en cuanto a precio y estilos, que resultan erróneas en más de un caso.
"Hoy, el mercado está polarizado entre aquellos consumidores que tienen menores ingresos y no están dispuestos a invertir y aquéllos que prefieren comprar vinos de mayor precio para consumir en sus casas en lugar de los restaurantes. Creemos que no es positivo desvalorizar a los vinos como producto, comercializándolos a precios ridículos. Aquí es donde Nueva Zelanda representa un claro ejemplo de competitividad, ya que ha logrado aumentar el precio de sus vinos, aumentando la calidad de los mismos. El país logró imponer en Gran Bretaña el Sauvignon Blanc y el Pinot, como vinos distintos y únicos".

Hacia dónde vamos

En cuanto a las tendencias de vinos del nuevo mundo, los periodistas hacen hincapié en los cortes, modalidad europea que va ganando terreno en distintos mercados del mundo. Las principales fortalezas de Argentina son su gran diversidad, con 18 variedades principales, el clima y los terruños que posee. De todos modos, la gran oportunidad argentina es el desarrollo del Malbec, único en el mundo, seguido en menor medida por los Rosés, espumantes y blancos frescos.
"Probablemente, la excelente relación precio- calidad sea la oportunidad de los vinos argentinos para posicionarse en Reino Unido. El desafío es que la gente consuma vinos de bajo precio y excelente calidad, particularmente de lugares como Mendoza, San Juan, La Rioja y la Patagonia.
Un punto fundamental es la promoción y comunicación que debe hacerse en torno al vino. Si bien los críticos especializados y los premios otorgados a los vinos en concursos internacionales contribuyen a este objetivo, el mayor desafío pasa por construir una relación con el mercado al cual se exporta. Argentina tiene una diversidad de suelos, varietales y terruños que muchas veces no se conocen. Las etiquetas deben contener la denominación de los lugares de origen de los vinos. No alcanza sólo con indicar Mendoza. El consumidor quiere saber de qué distrito proviene el varietal que está comprando.
Hoy, los hacedores del vino tienen el desafío de luchar intensamente contra la mediocridad y la globalización del gusto, revalorizando la regionalidad y personalidad propia de los vinos argentinos. Aquí radica el gran valor de esta tierra".

 

Mariana Zeitune
[email protected]

=
Tim Atkin y Sarah Jane Evans, acompañados por Leandro Bastías, de Trivento.

Tim Atkin y Sarah Jane Evans, acompañados por Leandro Bastías, de Trivento.