13/11/2008

Viticultura

Utilización de hormonas para el enraizamiento de estacas de vid

Desde el laboratorio de viticultura del EEA INTA Mendoza, Inés Hugalde y Hernán Vila, investigadores de la materia, acercan al productor un estudio sobre cómo utilizar mejor la auxina Acido Indol Butírico (IBA) para lograr buenos resultados en el enraizamiento de estacas.




El enraizamiento de estacas leñosas es el método de propagación más frecuente en la vid.

Se ha estudiado la fisiología de este proceso; y las prácticas para facilitar, aumentar o acelerarlo son bien conocidas.

Se sabe que el lavado de inhibidores es primordial para tener éxito, siendo su función eliminar sustancias que frenan o inhiben la emisión de primordios radicales desde el tallo. Esta práctica se lleva a cabo dejando las estacas en agua corriente por un tiempo adecuado. También se conoce el efecto que las hormonas naturales ejercen en el enraizamiento, y se sabe que el agregado externo de auxinas produce respuestas favorables según como se apliquen.

Aún así, ésta es una práctica que da resultados variados, según especies, variedades y concentraciones de auxina. En algunos casos altas concentraciones son necesarias para que una variedad emita raíces, en otros la misma concentración puede resultar tóxica. Finalmente es muy común que se use una concentración de hormona que sin ser tóxica, resulte excesiva, no brinde mejores respuestas y provoque gastos innecesarios.

En este estudio se buscó hallar la concentración más indicada para distintas variedades de vid a fin de obtener un buen enraizamiento de estacas.

Se utilizaron seis variedades: Bonarda, Cereza, Chardonnay, Grenache, Malbec y Syrah; con cuatro concentraciones diferentes de la auxina Acido Indol Butírico (IBA). El ensayo constó de cinco repeticiones para cada concentración en cada variedad, teniendo un total de 24 tratamientos repetidos 5 veces.

Las estacas de 2 yemas y de una longitud de 20 cm, luego de estar inmersas 24 horas en cada concentración hormonal según tratamientos, se hicieron enraizar en cama caliente a 28ºC con sustrato de perlita. A los 20 días se retiraron las estacas y se contaron las raíces, clasificándolas por tamaño en cuatro clases de longitud: de 1-2 cm, 2-3 cm, 4-6 cm y de más de 7 cm de largo.

Se tomaron como variables a analizar el número de raíces emitidas, la longitud total de raíces y el largo promedio de raíces (largo total/nº de raíces).
Como resultado de este ensayo se pudo observar que la cantidad de raíces varía de acuerdo a la interacción entre variedades y concentraciones de IBA. Esto demostró que la hormona IBA no tiene el mismo efecto en todas las variedades y mientras que en algunas dosis crecientes promueven el enraizamiento, en otras lo inhiben, tal como se puede ver en el gráfico (Ver aparte "Efecto de las....)

Longitud total de raíces

También mediante el análisis de la varianza se observó que existía interacción entre variedades y concentraciones de IBA para la longitud total de raíces.
De la misma manera que para la cantidad de raíces la hormona tiene efectos contrapuestos según la variedad. A veces, concentraciones mayores favorecen la longitud y otras la inhiben. Lo expuesto puede observarse numéricamente en la tabla (ver aparte "Resultados del uso del IBA) que incluye los efectos observados para el uso del IBA a distintas concentraciones sobre cantidad y longitud de raíces.

Por otro lado, se analizó el largo promedio de las raíces. Para esta variable no se encontró interacción entre la variedad y el IBA. Esto significa que, en primer lugar, no existieron diferencias entre la concentración de IBA y el largo promedio de las raíces, es decir que el IBA no tiene efecto sobre la longitud promedio de las raíces en estas variedades. En segundo lugar se observó que la longitud promedio de raíces es mayor para Bonarda que para Grenache y que las otras variedades son intermedias.
La interacción que se observaba en la longitud total de raíces es por tanto atribuible a la cantidad de raíces y no a su longitud individual. Por lo tanto, queda claro que la hormona IBA ejerce su efecto en la cantidad de raíces emitidas y no en su longitud individual (ver aparte "Longitud promedio...).

Recomendaciones

Sobre la base de lo expuesto, los investigadores concluyeron que el Malbec fue la única variedad que mostró tener diferencias favorables en su respuesta con dosis altas de IBA. Las otras variedades estudiadas no tuvieron respuestas significativas a concentraciones mayores de 80 ppm. En los casos de Bonarda, Chardonnay, Grenache, Cereza y Syrah se recomienda usar las dosis más bajas, (80 ppm de IBA) no solo para obviar costos innecesarios sino también para evitar posibles efecto tóxicos, dada la tendencia observada en estas variedades a disminuir la cantidad de raíces a altas concentraciones (ver aparte Efecto de las concentraciones...).

Fuente: Esta nota fue publicada por el Suplemento Fincas, de Diario Los Andes.

Autores: Inés Hugalde y Hernán Vila, investigadores del INTA


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