30/10/2008

Marcas

Menos nombres en juego

La crisis afectó, entre otras cosas, el registro de nuevas marcas de vino y otras bebidas con alcohol (sin contar a la cerveza). Las bodegas, ¿tienen stock de nombres?

Gabriela Malizia
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El registro de nuevas marcas de vinos sufrirá una disminución importante en un futuro cercano. Y de hecho los nuevos registros en bebidas alcohólicas (exceptuando cervezas) ya sufrieron una leve retracción en los primeros 9 meses de 2008.

El gigante Clarke y Modet, acorde a las cifras de marcas publicadas hasta mediados de septiembre del año pasado, realizó los trámites para la publicación de 932 nuevas marcas en la clase 33 Este año las marcas nuevas publicadas en ese periodo fueron 875. A diferencia del año anterior, este año las empresas realizaron más renovaciones de marcas, que registros nuevos.

El área que nos interesa, el vino, conforma el porcentaje mayoritario en clase 33, según explica Guadalupe Pinero, de Clarke y Modet.
Cabe aclarar también que hablamos de marcas publicadas y no presentadas. La diferencia radica en que el número de marcas presentadas puede ser mucho mayor, pero no se publicaron porque
tuvieron alguna objeción de la oficina de Marcas.

El estudio de Mendoza, RAGA y asociados, también notó esta retracción. Su socio gerente, Ángel Di Fabio, explica que "las tasas de crecimiento que se venían experimentando en los últimos años, han comenzado a desacelerarse. Por otro lado y paralelamente el tema de la inflación tanto en el ámbito nacional como mundial (que cada vez se siente más y recalienta los circuitos económicos), produce una disminución en la venta de sus productos, que automáticamente genera una disminución en la necesidad de requerir nuevas marcas".
En este sentido añade que "evidentemente, en nuestra provincia donde la actividad vitivinícola es emblemática a nivel nacional, el tema de registro de marcas está muy involucrado con la crisis que afecta al mundo globalizado actual".

El colapso financiero llevó cautela aún a las multinacionales. "Las empresas que venían registrando marcas, tanto en el exterior como en el país, están terminando sus procesos de registro, para seguir afrontando sus compromisos adquiridos pero, también están tomando los recaudos necesarios. Si bien consultan por nuevas marcas, están a la espera de ver como se comportan los mercados, antes de invertir en ellas", explica Di Fabio.

Stock de marcas

En la industria del vino esta cautela es posible debido a que las bodegas, en particular, suelen tener stock de marcas registradas. Así lo detalla el titular de RAGA.

"Lo que sucedió fue que en el momento de furor con auge vitivinícola acompañado de incremento de ventas de vinos en el mercado nacional e internacional, la mayoría de las Bodegas registraron muchas marcas, más de las que realmente necesitaban. Acentuado por el caso en particular de este producto, donde los vinos buscan nombrarse con una marca que identifique su procedencia, generando una carrera por registrar que durante los 4 años anteriores fue muy fuerte. Con el tiempo, las bodegas se fueron dando cuenta que, una cosa es registrar una marca y otra (mucho más difícil) es poner un vino en el mercado. Por ello, en la actualidad, hay empresas con stock de marcas registradas que, (lo más probable) darán a conocer en el momento oportuno para lanzar al mercado sus nuevos vinos, antes de pensar en invertir en nuevas marcas", puntualizó.

Marcas blancas

Tanto estudios a nivel local como en Europa muestran que en el rubro alimentos se están registrando cada vez más "marcas blancas", sobre todo para enfrentar a la inflación, con precios diferenciales. Esto no sucede en el caso de las bodegas

El estudio RAGA que vio incrementados los pedidos de marcas blancas en este periodo dijo que en el caso del vino "no debiera ser así, por lo menos en lo que refiere a vinos de alta gama ya que a la vista del público, las marcas blancas, por lo general, se asocian con bajos precios y, si la bodega que fracciona ya tiene un nivel de marca adquirido, esto podría actuar en forma contraproducente, destrozándole su estrategia comercial y su política de precios".

En general, los grandes supermercados (principales generadores de marcas blancas), frente a las crisis necesitan optimizar sus costos versus ingresos. Generan una estrategia comercial tendiente a abastecerse de proveedores sin chapa o nombre impuesto en el mercado, donde luego ellos vuelcan los productos al consumo masivo con su marca propia.

Di Fabio evaluó que el impacto de la crisis no está en relación directa con el tamaño de las bodegas. "Interpreto que afectará menos a quienes tengan su marca bien posicionada y todos sus canales de venta y distribución bien fidelizados, independientemente de su estructura".

Sobre el futuro dijo que "habrá que esperar un tiempo, antes de evaluar el verdadero alcance de esta nueva onda expansiva recesiva que nos toca vivir. Donde el registro de marcas no está ajeno a problemática financiera internacional. Por lo que la fría realidad es que en lo inmediato, en el corto plazo, estaría comenzando a sentirse su efectos negativos".

Gabriela Malizia
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Desaceleración. Las tasas de crecimiento que se venían registrando ya no son las mismas, aseguran los especialistas en el registro de marcas.

Desaceleración. Las tasas de crecimiento que se venían registrando ya no son las mismas, aseguran los especialistas en el registro de marcas.