23/10/2008

Countries del vino

¿Seguirán los extranjeros invirtiendo en bienes raíces?

Las propiedades bajaron en Estados Unidos y la crisis financiera ha hecho que los inversores saquen sus ahorros de los bancos, pero ¿comprarán tierras en Argentina? Algunos piensan que la crisis beneficiará a los barrios del vino.

Gabriela Malizia
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Muchos inversores que pagarán alrededor de 100 mil dólares la hectárea por pertenecer a los exclusivos "countries del vino" están en duda sobre qué hacer hoy con su dinero. Socios propietarios de los proyectos más avanzados de Mendoza, como Private Estate Vineyards, Villa Dolce Vita y Santa María de los Andes, comentan que hoy es muy pronto para saber cómo afectará la crisis la decisión de los inversores extranjeros, y señalan que hoy -comienzo de temporada de ventas - tienen más consultas que el año pasado.
Estos "barrios privados" comercializan parcelas de viñedos con plantas de primera calidad y riego por goteo. Dentro de esta parcela, permiten la construcción de viviendas y además tienen entre todos los propietarios una bodega en común con tecnología de última generación para elaborar sus propios vinos.

Uno de los emprendimientos que sobresalen en este nuevo "life style enófilo" se encuentra a 35 minutos de la ciudad, en la zona de Alto Agrelo, Lujan de Cuyo. Santa María de los Andes comercializa viñedos de 1 a 7 hectáreas, con una vivienda para residir en forma permanente o contar con ella como segunda residencia.

El propietario de las parcelas, puede obtener alrededor de 6.000 botellas de vino por hectárea.

Las parcelas se comercializan a un valor de 120.000 dólares por hectárea con viñas que cuentan con riego por goteo e incluye el acceso a los amenities y espacios como un club house-casa de huéspedes, piscina, estanque, caballeriza y quinchos. El pueblo de viñas, contará también con un hotel y un área cultural.

Santa María de los Andes, es un emprendimiento de Fiducia Capital Group, empresa que hizo el desarrollo comercial sobre el agua en el Dique 2 de Puerto Madero.

Consultado acerca del impacto que ha tenido la crisis en los posibles inversores, Lucas Abihaggle, gerente del proyecto, adelanta que es muy probable que el impacto se note recién dentro de tres meses. "Lo que hemos experimentado en este último mes es un aumento exponencial de número de visitas -aclara- en el mes y medio superamos lo que hicimos el año pasado, esto por una gestión más activa de difusión en nuevos canales. Las ventas se sabrán en dos o tres meses. Pero hasta ahora, los clientes que compraron pagaron normalmente. Aunque el negocio del real estate esté más frenado, una inversión en tierras productivas seguirá generando valor", estimó.

El hecho de que en Estados Unidos haya bajado el valor de las propiedades, podría perjudicar a este tipo de emprendimientos. Pero esto también se verá en un futuro cercano. "No lo vemos todavía. Aún el proyecto marcha según lo planeado, seguimos teniendo disponibles parcelas que tienen plantados viñedos, todo lo plantado el año pasado está vendido, y una parte de lo que cultivamos este año está a la expectativa de la demanda. Además, estamos terminando las edificaciones, con las demoras que nos trajo el paro del campo", señala Abihaggle.

Admite, empero, que el traspaso de las AFJP al Estado va a generar ruido en los inversores extranjeros. "Vamos a tener que trabajar para despejar dudas de los inversores, esto no ayuda. El gobierno argentino, por otro lado, respeta la propiedad privada, y la gente que conoce sabe que los bienes raíces siempre han sido una alternativa válida. Además en breve seremos una región privilegiada en el mundo, más Agrelo, que es donde se ubica el proyecto".

Cautela y buenas noticias

Filippo Invernizzi es propietario de Villa Dolce Vita, un proyecto que ocupa más de 75 hectáreas al oeste de la ciudad de Tunuyán y consta de 17 parcelas de viñedos, que se comercializan en torno a los 70 mil dólares por hectárea.

Invernizzi asegura que la crisis internacional lo benefició. "Nosotros hemos vendido casi el 35% en los últimos dos meses, a nosotros la crisis nos ayuda, los inversores extranjeros están muy apurados en invertir el dinero en bienes raíces, hoy hemos casi terminado la urbanización, estamos plantando, creemos que el 50% de la venta se hará el año próximo, y por tanto el proyecto irá aún mejor que lo que pensábamos". Dice que sus clientes son, en su mayoría estadounidenses, europeos y canadienses. Los precios en dólares se han mantenido, pese a que a nosotros los costos se nos dispararon muchísimo, y hemos tenido muchos problemas de inseguridad", dijo.

Y agregó: "Preveíamos una venta del 30% para 2009, y como vamos a vender 50%, cuando terminemos todas las viviendas, en un par de años más después del 2011, podemos hacer un segundo barrio".

Por su parte Pablo Giménez Riili, de Private Estate Vineyards, señala que "la crisis no nos perjudicó, pero tampoco nos benefició. Nuestra temporada de venta comenzó en octubre, hemos tenido visitas, notamos una pequeña disminución, pero no se ha perdido el interés. Pero aún es pronto para dar un veredicto, las consultas siguen, recibimos mucha gente, el martes tuvimos 50 personas en el wine bar (Vines of Mendoza). Obviamente hay cierto temor de lo que pueda pasar, porque tenemos planes de inversión muy fuerte para el 2009. Nuestra esperanza es que esta al ser una inversión dura, en algo tangible, sea un refugio para los ahorros de los inversores, primero porque estamos fuera del primer mundo, y los valores de las propiedades solamente pueden subir. Además estas ventas se hacen por lo general a un comprador con mucho dinero, que hace esto más por hobby que por inversión", evaluó.

Gabriela Malizia
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