El clima de La Rioja es semiárido, con escasa humedad y fuerte radiación solar. Las bellezas naturales de la provincia forman una atractiva invitación al turismo y algunos de los principales centros de atracción se encuentran en Chilecito, al pie del majestuoso macizo de Famatina, o en Nonogasta, en el valle del río Grande o de los Sauces, y en Villa Unión, desde donde se accede al Parque Nacional Talampaya que, por su valor paisajístico y paleontológico, ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Es una reserva de flora y fauna autóctonas de gran riqueza paleontológica y arqueológica. Posee estratos de hasta 180 metros de altura que fueron tallados por el viento y produjeron curiosas formas.

Simple como su gente, mezcla extraña de reminiscencias coloniales y urbe moderna, la ciudad de Todos los Santos de la Nueva Rioja es un lugar para descubrir. La capital, históricamente enfrentó adversidades que la convirtieron en una ciudad de carácter. Su aspecto edilicio presenta la combinación de lo antiguo y lo moderno, con construcciones bajas, calles angostas, plazas bien ornamentadas, alegres y viejos naranjos que le dan una nota característica. Notables ejemplos de esta arquitectura son el actual Museo Histórico, el Museo de La Ciudad, el Museo Folclórico, el Museo Inca Huasi (Casa del Inca) y el Mercado Artesanal. En el centro de estos paseos se yergue, serena y austera, de sobria belleza, la Iglesia Catedral, Santuario de San Nicolás de Bari. La misma preside el paseo principal: la plaza 25 de Mayo, compartiendo el espacio público con la Casa de Gobierno y la sede del Poder Judicial, esquema paradigmático de la cultura española y colonial. En sus proximidades hay otras alternativas: El Parque Yacampis, ideal para acampar, Las Padercitas, Monumento Histórico Nacional y lugar de peregrinación, el Dique Los Sauces y el Cerro de la Cruz, magníficos panoramas e ideales para la práctica de aladeltismo y parapente.

Para sus habitantes son tradicionales la Fiesta Nacional de la Chaya y la de San Nicolás y el Niño Alcalde, esta última es una emotiva ceremonia religiosa popular, cuyos orígenes se remontan al año 1593.

La Rioja province presents a semi-arid climate, with low humidity and strong Sun radiation. The natural beauties of this land are an attractive invitation to tourists and some of the main centres are located in Chilecito, at the foot of the majestic Famatina mountain mass, or in Nonogasta, in the Grande River valley, or in Union Villa, where is located the access to National Park Talampaya, declared by UNESCO as Patrimony of Humanity. It is a flora and fauna reserve and an enormous paleontologist and archaeology site. This zone has a stratum of 591 feet of height rock formation walls sculpted by the wind thus creating amazing forms.

Simple as its people, a mixture of colonial memories and modern city, Todos los Santos de la Nueva Rioja city, is a place to discover. Historically, the capital confronted adversities that change it into a character city. Its edification features display the combination of old and the modern living, with low constructions, narrow streets, and well ornamented squares, cheerful and old orange tress that give it a distinguishing style. Remarkable examples of the colonial architecture are the present Museo Histórico (Historical Museum), the Museo de La Ciudad (City Museum), the Museo Inca Huasi (Inca House) and the Mercado Artesanal (Crafts Market). In the middle of these tourists' places is the Cathedral, a Sanctuary to San Nicolás de Bari. This building presides the main walk: 25 de Mayo square, with the Casa de Gobierno and the Poder Judicial building, a characteristic diagram of the Spanish and colonial cultures. Near this, there is others options like: Yacampis Park, an ideal place for camping, Las Padercitas, National Historic Monument and pilgrimage place, Dique Los Saunces and Cerro de la Cruz, where you can enjoy a magnificent view and also practice hang gliding and paragliding.

For its people, the "Fiesta Nacional de la Chaya" and the celebrations for San Nicolás and Niño Alcade (a religious ceremony celebrated since 1593), are traditional events.