Es una tierra extraordinaria que ofrece miles de sorpresas con un encanto antiguo, donde historia, naturaleza, tradiciones, arqueología y mitos forman una alianza excepcional, razones que la constituyen en una región turística de inevitable asombro. Es un recorrido turístico por excelencia: el Norte Argentino a través de las montañas.

Conformado por las provincias de Catamarca, Tucumán y Salta, el denominado Noroeste Argentino, los Valles Calchaquíes son un sistema de valles y montañas de 520 kilómetros de largo que ofrece un panorama de paisajes sorprendentes, sinuosos caminos y coloridos cerros. En cada una de las pequeñas poblaciones que atraviesan los valles, los antepasados dejaron sus huellas plasmadas en la roca y lo ancestral se conjuga con la selva y las ciudades nacientes.

Santa María, en la provincia de Catamarca, pintoresco pueblo y "Capital de los Valles Calchaquíes", fue uno de los principales asentamientos de los milenarios indios yokaviles, y donde aún hoy se pueden encontrar restos de esa cultura.

En este paisaje, la incomparable selva tucumana, de notable belleza, enmarca una parte de los valles. Allí se encuentra Tafí del Valle, ubicada a 1.976 metros sobre el nivel del mar y surcada por ríos, cascadas y rápidos, zona poblada hace milenios y en cuyos valles se encuentran restos arqueológicos de gran valor. Otras localidades para visitar son El Mollar. Es una villa veraniega surcada por verdes valles y Amaicha del Valle, rodeada de coloridos cerros; es típica por su fiesta a la Pachamama (Madre Tierra), expresión religiosa de la gente del noroeste.

Los Valles Calchaquíes se encuentran recorridos por el río Santa María. En el sureste se encuentra el embalse de Río Hondo y más al norte, se encuentran los embalses de El Cadillal, ubicado sobre el río Salí, La

Angostura, sobre el río de Los Sosa y el embalse Escaba casi en las nacientes del
río Marapa.

La región se encuentra sembrada de ciudades y sitios precolombinos y coloniales, en gran medida intactos, como Cachi, Amaicha, Tafí, Santa María, Cafayate, San Carlos, Angastaco, Molinos, Seclantá, entre otras. También están rodeados de las cumbres más altas de las Sierras Pampeanas, como el Nevado de Cachi, entre otros. En Cafayate, San Carlos, Angastaco, Molinos y Cachi, perduran las tradiciones hispanas en las costumbres, en el habla y en el arte, tanto en arquitectura como en imaginería y presentan un excelente contraste entre tradición y modernismo.

Desde Cafayate, rodeada de viñas, donde se produce el famoso vino Torrontés y por la ruta que discurre por la Quebrada de las Conchas, se pueden visitar además de los Valles Calchaquíes, el Parque Nacional Los Cardones, cuyo nombre proviene de un cactus gigante que los indígenas utilizaban para construir sus casas.

An extraordinary place offers thousands of surprises with an old enchantment, where history, nature, traditions, archaeology and myths shape an exceptional alliance, reasons that turn Calchaquies Valleys into an inevitably surprising tourist region. It is an excellent sightseeing route: the North of Argentina through mountains.

Integrated by the provinces of Catamarca, Tucuman and Salta, the Calchaquies Valley are valleys and mountains systems of 520 kilometres that offers a panorama of amazing landscapes, winding ways and colorful hills. In each one of the small populations across the valleys, the ancestors left their tracks outlined on the rocks and the ancestral character is conjugated with the forest and the rising cities.
Santa Maria -in Catamarca province- a colorful town called "Capital of the Calchaquies Valleys", is one of the main settlements of the

yokaviles tribe, where still today remains of that culture can be found.

In this landscape of remarkable beauty, the unique "Tucumanean" jungle, frames part of the valleys. There lays Tafí of the Valley, located at 6,483 feet above sea level and furrowed by rivers, cascades and rapids, an area populated years ago and in whose lowlands are archaeological remains of great value. Other places to visit are El Mollar, a villa creased by green valleys, and Amaicha del Valle, surrounded by colorful hills, typical for its celebration of the Pachamama (Mother Earth), a religious expression of the people of the Northwest of Argentina.

The Calchaquíes Valleys are crossed by the Santa María River. In the Southwest is the Río Hondo reservoir and to the North El Cadillal, reservoir placed in the Salí River, La Angostura reservoir, in Los Sosa River and Escaba reservoir at the beginning of Marapa River.

The region is full of cities and pre-Columbian and colonial sites, most of them intact like Cachi, Amaicha, Tafí, Santa María, Cafayate, San Carlos, Angastaco, Molinos, Seclantá, among others. In Cafayate, San Carlos, Angastaco, Molinos and Cachi, still survive the Hispanic tradition in the customs, speech peculiarities, art, as well as in the architecture and religious imagery indicating a beautiful contrast between tradition and modern life.

From Cafayate, surrounded by vineyards, where the famous Torrontés wine is produced; and on the route that runs by the Quebrada de las Conchas, is feasible to visit in addition to the Valleys Calchaquíes, the National Park Los Cardones, named after a giant cactus that the indigenous used to build their houses.