La provincia de Salta se encuentra en el Norte de la República Argentina, a los 24º 46' latitud sur y a los 65º 25' longitud oeste. Posee un territorio de una gran variedad morfológica y amplitud climática de grandes contrastes, sobre el que se extienden valles templados, selvas tropicales y desiertos andinos. Dentro de esa amplia biodiversidad geográfica, al sudoeste de la ciudad Capital, se sitúa la región vitivinícola del Valle Calchaquí y su estrella Cafayate.

Sus primeros habitantes fueron antiguos pueblos originarios. En el siglo XV los Incas hicieron parte de su imperio estos valles. Desde el siglo XVI, cuando los conquistadores españoles llegaron a estas tierras, su generoso terruño hizo que en el siglo XVIII los jesuitas plantaran las primeras vides. Desde entonces, la región acuna campos de viñedos y bodegas que hoy se esparcen armoniosamente. La particularidad única de los valles ha sido su terroir, fundamental en el desarrollo de la sólida personalidad que logran los vinos salteños, fruto de la exquisita conjunción de clima, suelo, vid, el trabajo humano y, especialmente, la altitud.
Hoy en día los viñedos se extienden por más de 3.200 hectáreas, entre los municipios de Cafayate, San Carlos, Angastaco y Molinos, todos ellos en los Valles Calchaquíes. Uno de los factores destacable de esta región es la altura de sus viñedos, ya que los Valles Calchaquíes se encuentran a unos 1.600 msnm (Cafayate), alcanzando algunas zonas los 2.600 msnm (Tacuil, Molinos).

Además de la reconocida cepa Torrontés, las cepas tintas ocupan más del 50% de la superficie total implantada, el 95% corresponde a uvas destinadas para vinos finos. Se destacan entre ellas el Cabernet Sauvignon, Malbec, Tannat, Bonarda, Syrah, Barbera y Tempranillo.
En los últimos años la industria ha experimentado un gran crecimiento y desarrollo favoreciendo la elaboración de extraordinarios vinos de alta calidad reconocidos en los mercados y concursos internacionales. Nuevos cepajes se han introducido y reemplazado con nueva tecnología los toneles de algarrobo y las prensas manuales, manteniendo, sin embargo, el espíritu y la pasión con la que se elaboran los vinos.

Salta province is located in the North of Argentina, at 24º 46' latitude South and 65º 25' longitude West. This region has a great morphologic diversity and wide range of temperature generating various climates: warm valleys, tropical forest and Andean mountains. Between this wide diversity, located Southwest of Salta City, the capital of the province, lays its viticulture region Calchaqui Valleys and the crown jewel: Cafayate.

Its first inhabitants were aborigines. Between the XVth and XVIth Centuries the Incas Empire reached these valleys until Spanish conquerors arrived to this land and the Jesuits planted the first vines. The Calchaquíes Valleys are from that time the birthplace of vineyards and wineries. The quality of this terroir -where the climate, soil, vines, human expertise and altitude conjugate exquisitely - facilitated the development of the strong personality of the Salteños wines.
Men and nature, together, make Salta a Premium viticulture region in Argentina. Moreover, the extraordinaire quality of the wines has been the landmark for the past two decades.
The vineyards today are spread for more than 3,200 hectares, in the area demarking the localities of Cafayate, San Carlos, Angastaco and Molinos. The altitude of the vineyards is 5,249 feet above the sea level and in some places 8,530 feet at Tacuil and Molinos, for example.

Torrontés is the most well-known grape, but the red covers only 50 percent of the cultivated area, while 95% if the vineyards are destined to Cabernet Sauvignon, Malbec, Tannat, Bonarda, Barbera and Tempranillo intended for fine wines. In the last years the viticulture industry has experienced a great growth and development, especially in the elaboration of quality wines. Salta wines are award-winning and well-known in international markets and competitions. On the other hand, new vines and technology are introduced to the wineries as well as carob three barrels, manual presses are now historical pieces, but the old spirit and passion are still present in the elaboration processes.