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Viñas del Adagio nace de la
determinación, el entusiasmo y el coraje de cuatro
empresarios de distintos ámbitos, pero con amor
por el vino, conocimiento de su cultura y respeto por
su tradición. A finales de la última década
del siglo pasado, decidieron concretar su sueño,
guiados por la pasión y el empuje de quienes
deciden escribir su propia historia. Adagio fue concebido
como una pieza de música, una partitura, rica
en matices y sutilezas, con precisión y profundo
respeto por los tiempos del viñedo y de la bodega.
El resultado: un “corte” único de
inspiración, pasión y trabajo, en partidas
limitadas. Los cepajes que dan vida, provienen de sus
propias fincas, 20 hectáreas ubicadas en Perdriel,
Luján de Cuyo, en la Zona Alta del Río
Mendoza, donde el suelo, en suave declive, aporta minerales,
provenientes de la precordillera.
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A todo lo que la naturaleza
ofrece, se suma la dedicación incondicional del
hombre, que custodian los viñedos los 365 días
del año. La más avanzada tecnología
de bodega y la recolección manual de los granos
en su punto justo de maduración, aspectos relevantes
de este proceso.
Viñas del Adagio was born
from the determination, enthusiasm and courage of four
entrepreneurs in different fields, sharing a love for
wine, knowledge of its culture and respect for its traditions.
By the late nineties they decided to make their dream
come true, guided by the passion. Adagio is being conceived
as a music piece, a score, rich in nuances and subtleties,
where each movement is performed with precision and
respect for the times of the |
vineyard and the wine. The
result is a “coupage”, product of inspiration,
passion, in limited lots.
The vines that give life to Adagio, come from its own
vineyards located at Perdriel, Lujan de Cuyo, in the
high stretch of the Mendoza River. Viñas del
Adagio owns 20 hectares of vineyards in the heart of
a unique ecosystem at 3,117 feet above sea level.The
gently sloping ground, contributes a wealth of minerals,
from the foothills of the Andes.
Added to nature’s bounty, we must add the unconditional
dedication of man, that stands guard on the vineyards
365 days a year. The most advanced winery technology
and manual picking of the grapes contribute to the harmony
of the product, from its very origin. |