En 1885 llegó a Argentina procedente de Udine, Italia, Don Antonio Nesman, cargado de ilusiones y con espíritu de progreso. Desembarcó en San Juan donde comenzó a forjar su futuro. Junto a su hijo Victorio, graduado de enólogo en 1912 en Mendoza, fundaron el establecimiento familiar en 1915, dando origen a lo que con el transcurrir de los años se convertiría en una bodega con tradición en el arte de hacer buenos vinos. En 1918 nació Don Horacio Nesman, hijo de Don Victorio, al graduarse de enólogo supo darle un gran desarrollo a la empresa, implantando nuevos viñedos y construyendo en 1962 una nueva bodega de avanzada tecnología.

En 1977 comenzaron a participar de la empresa sus hijos, quienes actualmente tienen a su cargo la dirección de la misma.

Hoy, la compañía produce finas uvas de origen europeo, con la mejor tecnología, elaborado exclusivamente vinos finos. La suma de estos factores en combinación con el ambiente privilegiado de su tierra, le ha permitido obtener productos de alto nivel, logrando importantes premios en concursos nacionales e internacionales.

In 1885, Don Antonio Nesman arrived in Argentina from Udine, Italy, with many dreams and a tremendous progressive spirit; he started to forge his own destiny in San Juan.Together with his son Victorio, who graduated in 1912 as an oenologist in Mendoza, founded the family business in 1915, origin of what would become a winery with a tradition in the art of fine winemaking. In 1918 Don Horacio Nesman, the son of Victorio, was

born. He also graduated as an oenologist in Mendoza. His knowledge helped to develop the new winery in 1962 by planting new varieties
of vines.

In 1977 his sons began to participate in the winemaking business and they now supervise the entire operation. They carefully control all production processes from the planting of the vines to the bottling.

Nowadays the company proudly produces fine grapes of European origin, using the latest technology available. This combination of factors along with the exceptional environment of Mendoza province has allowed the Nesman family to produce noble, high-quality wines, which have won many awards and distinctions in national and international competitions.